IBERGIA nace en octubre de 2010 tras la liberalización del mercado energético en España con el fin de adaptar a los consumidores a este proceso.

La liberalización conlleva ventajas como un mayor nivel de competencia, un nivel de precios más competitivos y una mayor calidad de servicio.

Hasta ahora, la empresa distribuidora también ejercía la función de comercializadora. Además de ser la propietaria del cable que llega a nuestra casa y del contador de medida, era la única que nos podía vender esa electricidad con la tarifa regulada por el Gobierno.

Desde el 1 de julio de 2010, la empresa distribuidora se dedicará en exclusiva a construir, mantener y operar las redes, así como a leer los contadores y facilitar el servicio de averías 24 horas, siendo las empresas comercializadoras las únicas que nos podrán vender la electricidad.

Así, a partir del 1 de julio todos los consumidores elegiremos libremente quien nos suministra la electricidad.